miércoles, 30 de diciembre de 2015

¿Por qué...?

Tenía un artículo que hacer antes de que acabara este 2015 y aquí está. Si digo algo, lo tengo que cumplir, si no me siento mal conmigo mismo. El artículo viene a ser tres preguntas más o menos interesantes sobre la ciencia. No quería escribir una noticia sin más, quería algo especial ya que va a ser el primer y último artículo de 2015.

¿Por qué?

Es la pregunta por antonomasia de un científico. Los científicos viven con esa pregunta diariamente. Para ser científico hay que ser curioso y querer buscar el porqué de las cosas. Para hacer este artículo he empezado a pensar en el universo y en la vida, y para cada pregunta que me surgía, iba encontrando la respuesta en diversas páginas webs. Al final, me queda esta mini recopilación de preguntas que me parecen interesantes y explicadas de la forma más sencilla que sé hacer. Por supuesto, no han sido solo tres la preguntas surgidas en mi cabeza, pero no podía hacer tampoco un artículo que me llevara mucho tiempo.

¿Por qué no vemos el espacio repleto de estrellas?

Si nos dicen que el Universo está lleno de estrellas en todas las direcciones, ¿no deberíamos ver estrellas llenando todo nuestro campo visual? Pues no, aunque la afirmación es correcta. Es la paradoja de Olbers, que “es la afirmación de que en un universo estático e infinito el cielo nocturno debería ser totalmente brillante sin regiones oscuras o desprovistas de luz”.
Esta paradoja se puede resolver basándonos en dos argumentos. El primero es que el Universo no es infinitamente viejo, tiene 15,000 millones de años y por tanto no nos ha llegado la luz de las estrellas más lejanas. Recordamos que la velocidad de la luz es 300.000km/s. Evidentemente, esa luz que no ha llegado a nosotros no podemos verla aún. Conforme pasara el tiempo, mucho tiempo, se empezarían a ver puntos luminosos hasta cubrir de luz completamente nuestro campo visual.
El otro argumento se basa en el efecto Doppler. Sabemos que se produce un “corrimiento al rojo” cuando la luz se aleja de nosotros, y sabemos que la luz se aleja de nosotros porque el Universo se está expandiendo. Esta distancia que se incrementa produce que la longitud de onda de esa luz se salga del espectro visible, al infrarrojo y más allá, con lo cual se nos hace invisible, aunque la luz esté ahí.
Estas dos razones explican por qué no vemos luz en el espacio en todas las direcciones aunque haya millones de estrellas en todas ellas.


¿Por qué los planetas son esféricos?

La respuesta es concisa, debido a la gravedad. Durante la formación de un planeta, la gravedad atrae la materia y se forma una masa que comienza a juntarse en torno al centro de gravedad (el centro del planeta). ¿Cuál es la manera en que toda la materia esté lo más cerca posible al centro de gravedad? Siendo una esfera. Si un planeta fuera cúbico, la materia que estaría en los “picos” quedaría lejos del centro de gravedad, y esto no ocurre.



¿Por qué no sentimos que la Tierra gira?

Porque el movimiento se produce a velocidad constante. Si hubieras nacido en el interior de un tren que se mueve a velocidad constante, ¿serías capaz de afirmar que eres tú el que se mueve o es el exterior? Seguramente dirías que el exterior se está moviendo porque tú no notas ningún movimiento en el tren (hablamos de un tren que va a velocidad constante y consideramos que no hay baches ni irregularidades en el camino). Solo notamos el movimiento cuando se produce una aceleración en el vehículo. Igual ocurre en un coche, a velocidad constante no notamos nada, pero si pegamos un frenazo sí que lo notamos. Del mismo modo, nosotros vemos que el Sol “se mueve” a lo largo del día, pero no es así. Somos nosotros los que rotamos pero nos es imposible sentir esa rotación, pues desde que estamos aquí, ese movimiento siempre ha sido el mismo.



Como bien sabéis, este año ha sido nulo en cuanto al blog. En mi vida diaria, y por fortuna, tengo física por doquier. Es muy duro también. Para que un científico responda a una de las preguntas anteriores, por más tonta que sea, tiene que haber estudiado mucho. Y en ese proceso estoy. Teniendo tanta física diaria, sinceramente no busco más física en internet. Con lo que tengo me basta. Busco hacer cosas variadas, tocar un instrumento, hacer deporte... Ese es el motivo por el que el blog está “aparcado”. No creáis que he dejado de interesarme por esto, todo lo contrario.

No puedo o no quiero prometer mucho de cara al año 2016. No sé qué tiempo dedicaré a escribir aquí. Lo que sí voy a prometer es seguir luchando diariamente, aunque no se refleje aquí ni vosotros lo veáis, por que este blog siga “existiendo en mi vida”.

De todo corazón, feliz año 2016.
Gracias por leerme.


Daniel Ramos


lunes, 10 de noviembre de 2014

Constelación Orión

En mi caso, Orión es sinónimo de frío. ¿Son más bonitas las noches de verano o de invierno? En mis inviernos está Orión, y eso es un punto a favor para él.
Me consta que muchos me leéis desde el hemisferio sur y claro, para vosotros es justo al contrario, quizás asociais Orión con el verano. Además veis la figura invertida.
Si tuviera que elegir la constelación más bonita del cielo seguramente diría Orión, sin embargo a la constelación que más "cariño" le tengo es a Lira con su brillante estrella Vega, de la que hablé aquí hace años.


Como decía, Orión es sinónimo de invierno. Es bonito acostarse habiendo mirado un rato esta espectacular constelación. Menos bonito es levantarse a las 6:00 de la mañana y encontrarte que Orión sigue muy tranquilo por el cielo mientras tú estás "muerto" de sueño y no tienes ninguna gana de salir a la calle para "hacer las cosas que hay que hacer". Pero anima igual que anima ver la Luna al amanecer.

Sí, tenía ganas de soltar un poco de literatura...
Y después de contaros este rollo, os hablo de Orión.

Sin duda, lo que más destaca de Orión es que está formada por estrellas muy brillantes y es muy fácil de encontrar en el cielo. Además es una constelación enorme, dando sentido a la mitología griega, que dice que era un gigante. Existen varias versiones del mito de Orión.
Una de ellas cuenta que Orión había violado a Mérope, hija de Enopión, quien por ello, lo dejó ciego. A Orión se le devolvió la vista y se convirtió en cazador. Prometío aniquilar todo animal que hubiera sobre la Tierra, por lo que Gea (diosa que personifica la Tierra) se enfadó e hizo nacer un escorpión enorme que le picó y lo mató.
Otra leyenda cuenta que Orión acosaba a las Pléyades, por lo que Zeus las colocó en el cielo. Todavía Orión sigue persiguiéndolas.
En cualquier caso, este Orión no es que tuviera muy buena fama...



Sus estrellas están muy alejadas entre sí. La más cercana está a 70 millones de años luz, y la más alejada a 2.300 millones. La más brillante es Rigel, a 900 años luz y 40.000 veces más brillante que el Sol. Otra estrella es Betelgeuse, que podría ya estar muerta, y si tenemos mucha suerte podríamos ver sus "restos" en el cielo, una supernova. Además, bajo las tres estrellas del Cinturón se observa una débil mancha, la nebulosa de Orión.

Sin duda no se entiende un invierno boreal ni un verano austral sin la presencia del cazador Orión.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Marte: Monte Olimpo

Hoy viajamos a Marte para hablar del mayor volcán del Sistema Solar, el Monte Olimpo.


Se eleva hasta 27 km sobre la superficie marciana, es decir, más de tres veces el pico más alto de nuestro planeta, el Everest. 
Su base tiene un diámetro de 600km y su cráter de 80km. Para hacernos una idea de lo enormemente ancho que es, aquí pongo una comparación con la península ibérica.


Si pisáramos suelo marciano no seríamos capaces de ver su silueta. Lo único que veríamos sería una pared vertical hacia el cielo. 
Del mismo modo, si consiguiésemos escalar hasta la cima, no podríamos ver el suelo desde allí.


No fue hasta 1971 cuando la Mariner 9 nos descubrió qué era verdaderamente esta maravilla de la naturaleza.

sábado, 11 de octubre de 2014

Laika, la primera cosmonauta

Estos días con el tema del ébola se ha hablado mucho de Excalibur, el perrito que fue tristemente sacrificado por un gobierno incompetente sin ni siquiera saberse si estaba infectado.
Eso me hizo recordar otra historia triste, la misión del Sputnik 2, que le costó la vida a un indefenso animal, Laika.


Laika fue una perrita nacida en 1954 que vagaba por las calles de Moscú hasta que fue elegida para ser el primer ser vivo en viajar al espacio, en 1957. Los científicos buscaban perros callejeros asumiendo que estaban acostumbrados a situaciones extremas de frío y hambre.
Laika fue entrenada junto con dos perros más, Algina y Mushka. Un entrenamiento realmente duro y triste. La elegida fue Laika, que tuvo que cambiar su vida por entrar en la historia para siempre. Antes de la misión, uno de los científicos (Vladimir Yazdovsky) llevó a Laika para que jugase con sus hijos.
Laika fue lanzada el 3 de noviembre de 1957 sin billete de vuelta.


Durante muchos años, la URSS dio explicaciones contradictorias, alegando a veces que Laika murió por falta de oxígeno o que había recibido eutanasia. En 2002 se reveló que Laika había muerto entre cinco y siete horas después del despegue, debido al estrés y el sobrecalentamiento. Su cápsula orbitó durante 163 días hasta que se desintegró al entrar en contacto con la atmósfera el 14 de abril de 1958.

Esta misión desencadenó un debate mundial sobre el maltrato a los animales para avanzar la ciencia.

Afortunadamente, la misión tuvo alguna utilidad. El envío de Laika demostró que es posible la supervivencia de un ser vivo en un entorno de ingravidez y abrió camino a la participación humana en vuelos espaciales.

Tras Laika, la Unión Soviética mandó doce perros más al espacio, de los cuales cinco de ellos regresaron con vida. Al menos en las posteriores misiones, los perros sí tenían billetes de vuelta y la misión acababa en éxito si el animal llegaba a casa sano y salvo.

Laika siempre será recordada en la historia por ser el primer ser vivo en viajar al espacio.




"Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho... ni siquiera aprendimos lo suficiente de esta misión como para justificar la pérdida del animal."  (Oleg Gazenko, uno de los principales científicos de la misión.)