martes, 6 de julio de 2010

Saturno

Saturno ocupa el sexto lugar desde el Sol. Es ligeramente menor que Júpiter y dista casi 1.500 millones de kilómetros de nuestra estrella. Sin duda, es el planeta más famoso gracias a sus anillos luminosos, conocidos y estudiados desde tiempos de Galileo.

A pesar de parecer algo más pequeño que Júpiter, tanto por sus dimensiones reales como por estar más alejado, para observar Saturno basta con unos buenos prismáticos. Es de color blanco perlado y presenta un bonito sistema de anillos, no siempre visible.
Saturno se parece mucho a Júpiter: tiene una densa atmósfera de hidrógeno (75% en masa) y helio (25%) y se cree que posee un núcleo rocoso cubierto por un océano de hidrógeno molecular y hielos de distinto género.
Como Júpiter, tiene una rotación diferencial: su superficie visible no es sólida, un hecho confirmado por su densidad (inferior a la del agua), la más baja del sistema solar. Saturno también tiene una elevada rotación, que, a pesar de ser inferior a la de Júpiter (10h 40 min, en lugar de 9h 45 min), influye tanto en la forma como en la estratificación atmosférica: el aplastamiento polar y la coloración en bandas claras y oscuras paralelas al acuador son consecuencias de esta, como ocurre en Júpiter; en Saturno la forma es aún más aplastada, mientras que las franjas paralelas tienen perfiles menos netos y más amplios cerca del ecuador.

También Saturno muestra formaciones atmosféricas de gran duración, parecidas a la gran mancha roja de Júpiter. Las diversas tonalidades de color de las franjas se deben a diferencias en la composición química (compuestos de azufre y fósforo) y en el grosor de las nubes. Además, al igual que Júpiter, Saturno posee un intenso campo magnético e irradia más energía de la que recoge del Sol. En su interior se alcanzan los 12.000 K, probablemente por el mismo proceso de contracción que se observa en Júpiter.


Pero Saturno fascina sobre todo por la belleza de sus anillos. Galileo fue el primero en observar el anillo de Saturno, aunque no comprendió qué era. En realidad, está formado por una numerosa sucesión de anillos concéntricos de diámetros ligeramente distintos. Están compuestos por polvo, corpúsculos de hielo, hielo seco (anhídrido carbónico) y roca helada en órbita alrededor del planeta, con un amplio abanico de masas, dimensiones (comprendidas entre un centímetro y varios metros) y formas.

Este sistema de anillos presenta una estructura muy compleja: con el telescopio pueden verse dos o tres separados por espacios aparentemente vacíos. En realidad, el anillo se extiende sin solución de continuidad a lo largo de 65.000 km. El anillo más interno orbita en el límite de la atmósfera y el más externo se aleja del borde visible del planeta unos 250000 km. En cambio, su grosor es muy reducido y la media es de varios kilómetros. Además, como todos los anillos se disponen en el plano ecuatorial del planeta, y dado que el eje de rotación está inclinado respecto al plano de la órbita, si se observan desde la Tierra, cambian de aspecto con el paso del tiempo y, a intervalos de casi 14.5 años, dejan de ser visibles, porque se encuentran de perfil respecto a un observador terrestre.


El origen de los anillos de Saturno (como el de los anillos de otros planetas exteriores) es desconocido. Se supone que los formaron uno o más satélites fragmentados por las fuerzas de marea, pero es más probable que sean los restos del material primario que, a causa de la excesiva cercanía de los grandes planetas, no se agregó para formar un satélite. Por otra parte, ningún planeta ha capturado tanta “basura espacial” como Saturno: la Voyager 1 localizó enormes cantidades de asteroides, rocas cósmicas, cúmulos de polvo, pequeñas lunas y bloques helados. Saturno, con sus 23 satélites, 18 de ellos mayores, tiene a su alrededor un sistema solar en miniatura. Solo Titán, conocido antes de enviar las sondas, es grande, de dimensiones semejantes a Ganímedes, y es mayor que Mercurio, con una atmósfera compuesta por nitrógeno, metano, amoniaco, hidrocarburos y acetileno.

Puesto que se cree que la atmósfera de la Tierra primitiva tenía la misma composición, se considera que Titán es uno de los cuerpos extraterrestres más aptos para la formación de vida. Desgraciadamente, la capa atmosférica no permite ver ningún detalle de la superficie y sólo se presume que sea similar a la de la Tierra primaria: las sondas han revelado la presencia de agua y rocas y se estima que alrededor de un corazón rocoso se extiende una corteza helada.
Dado que carece de campo magnético y que a veces su órbita sale de la magnetosfera de Saturno, permanece expuesto al viento solar; se supone que todo esto puede contribuir a producir una evolución química hacia la vida.
No puedes dejar de ver el más espectacular de los cuerpos celestes del sistema solar con unos prismáticos o un pequeño telescopio.

Saturno en cifras

  • Radio ecuatorial = 60.268 km

  • Masa ( km) = 5,688

  • Volumen ( cm ) = 817,67

  • Densidad media ( g/ cm ) = 0,69

  • Temperatura media de las nubes = -125ºC

  • Gravedad superficial (m/s ) = 9.05

  • Aplastamiento polar = 0.109

  • Distancia media del Sol ( km) = 1.429,4
  • Distancia media de la Tierra ( km) = 1.277,4

  • Satélites = 23

  • Período de Rotación = 10,233 horas

  • Período de Translación = 29,458 años

  • Velocidad orbital media = 9,6 km/s



5 comentarios:

Anónimo dijo...

Aprende a escribir 'Mñas?' ^^

Daniel dijo...

No entiendo tu comentario, anónimo.
Por favor, explícate mejor.

Anónimo dijo...

En el texto pone: El anillo mñas interno orbita en el límite
En el párrafo 5 ^^

Anónimo dijo...

En el texto pone: El anillo mñas interno orbita en el límite
En el párrafo 5 ^^

Daniel dijo...

Ok, gracias. Lo editaré.
Un saludo.